Nuestra cobertura en Daytona dedicada a Diego Febles
Hoy, cuando solo falta un año para cumplirse tres décadas de haber sucedido este desconocido momento ( leer artículo ), tan importante para el automovilismo costarricense, como lo aceptan y dicen Roy Valverde y Carlos “Kikos” Fonseca, y ·cuando Diego Febles hace apenas dos meses partió hacia el Gran Creador, ·dejando entre nosotros un imborrable recuerdo entre los que vivimos aquellos formidables momentos. Esperamos que Emilio Valverde, hijo de Roy, quien tomará el volante de un auto en las míticas 24 horas de Daytona de este año, al igual que lo hicieron los hoy dos veteranos pilotos ticos, una vez más las enseñanzas de Febles estarán presentes, pues esa herencia dejada por el boricua entre los pilotos nuestros, de una u otra forma, estarán aplicándose -sin que lo parezca- ·por “Milo” Valverde, pues una gran parte del buen piloto que es, vino de su padre, quien no niega que de Febles aprendió mucho y al igual que nosotros, dice lo que ·hemos escrito varias veces: el automovilismo costarricense tiene un antes y un después de Febles.
Con la esperanza de que “Milo” pueda recordar en el futuro con gran satisfacción su trabajo de la semana entrante, como Roy y “Kikos” lo hacen hoy, 29 años después, esperamos que podamos escribir de igual forma, una nota como la presente, que si bien es inédita y fue redactada hace bastante tiempo, cuando se cumplió un cuarto de siglo de aquella gran carrera, nosotros, -mi hijo Armando en esta ocasión- ·que estaremos presentes allá con Emilio, dedicaremos nuestro trabajo periodístico a Diego Febles, a quien siempre le estaremos recordando y agradeciendo, porque además de reconocerle su gran aporte al automovilismo nacional, fue un gran amigo de quien también aprendimos mucho, porque las muchas veces que estuvimos en esas grandes carreras y en· varios campeonatos centroamericanos y del Caribe, allá en la década de los años 80 pasados, tanto en Centroamérica, República Dominica y desde luego muchas veces en Puerto Rico, de Febles aprendimos qué era verdaderamente automovilismo deportivo, que nos permitió vivir intensamente esta valiosa etapa de transición del empirismo del automovilismo ·nacional al profesionalismo, que puso a nuestro deporte en la vanguardia gracias a· un gran amigo inolvidable.
Armando Calderón Chacón


























