Connect with us

Centroamericano

Andrés Saravia campeón centroamericano por tercera vez

Published

on

Costa Rica estuvo muy cerca de arrebatarle a Guatemala el cetro centroamericano de automovilismo, pero se fue como agua de las manos.

[divider]

Armando Calderón Chacón
[email protected]

El piloto guatemalteco Andrés Saravia, a bordo de un auto Chevrolet, ganó su tercer campeonato consecutivo centroamericano, en una carrera considerable como fuera de serie, en la cual sucedieron momentos de mucha tensión, situaciones inesperadas, alegrías y tristezas para unos y otros.

El desarrollo de las 3 Horas de Costa Rica del 2012 ayer por la noche, y carrera final del torneo ístmico, tuvo sorpresas empezando por los más de 10 mil aficionados que llenaron el autódromo La Guácima, hecho que hace bastante tiempo no vemos; un piloto que gana el campeonato con solo haber corrido tres vueltas al inicio de la primera prueba de las dos largadas propuestas; un piloto panameño joven que gana las Tres de Costa Rica inesperadamente y dos pilotos ticos, a quienes se les escurrió el campeonato de la mano como agua.

Primera sorpresa

El campeonato centroamericano de automovilismo, prácticamente estaba decidido a favor del joven guatemalteco Andrés Saravia, que le daba el tercer cetro, pues había ganado dos de la tres carreras (Guatemala y Costa Rica).

En la última y tercera aquí, en La Guácima, parecía que Saravia solo tenía que ganar la primera largada y afianzar el torneo.

Sus inmediatos rivales, con un auto Toyota Supra, los nacionales Amadeo Quirós y su hijo del mismo nombre, guardaban una poca posibilidad de ser campeones nada fácil.

Para lograrlo tenían que ganar las dos largadas y que Saravia no terminara ni una. Más claro, no obtener un punto siquiera. Si eso sucedía, ellos se llevarían el campeonato por una sola unidad más que Saravia en la tabla general.

Y si alguien pensó que eso era imposible, pues se equivocó, la carrera se termina hasta que se termina, como se dice en el argot popular del automovilismo.

Hay que agregar que Saravia, también había ganado el punto que otorga la clasificación que la ganó. Eso condicionó la posibilidad de los costarricenses, que de ganar el campeonato solo sería por un difícil punto nada más

Y se hizo lo increíble

Arrancó la primera parte. Saravia, tranquilo, adelante. Atrás lo perseguía Amadeo Quirós hijo en la misión imposible: alcanzarlo, pasarle y ganarle.

Sin embargo, el joven Quirós aceleró fuerte, se le puso atrás a poca distancia y esperaba que las penumbras de la noche fueran sus aliadas.

Se corría apenas al tercera vuelta. Ambos venían de la curva Toyota hacia la de entrada a la recta de meta. La velocidad era alta. La distancia entre ambos era apenas de unos 20 metros.

Entraron fuerte a la curva, famosa por los muchos accidentes que han sucedido en este punto.

Quirós iba fuerte, porque esperaba que en esa recta con su aceleración presionaría a Saravia, que entraba de primero a la curva.

Tal vez en ese momento, cuando ni el aceite ni las llantas habían calentado, de repente, en el lado derecho delantero, la llanta falló o tal vez la suspensión u otra parte y mandó al elegante auto al paredón apenas saliendo de la curva.

El daño fue lapidario: pérdida total de la suspensión, frenos, tijeretas y posiblemente la dirección hidráulica, tal vez afectó el chasis. El auto y Saravia quedaron fuera de toda posibilidad de continuar.

Se abrió la puerta de la posibilidad. El rival estaba fuera. Ahora los Amadeos tenían que ganar las dos carreras, pero no había que olvidar que en pista habían otros rivales, que tratarían de aprovechar la oportunidad. Siempre ganar las Tres Horas de Costa Rica no deja de ser un galardón, aunque ya no es la misma de hace dos décadas… pero el nombre vale.

Para Amadeo hijo y Amadeo padre, ya no estaba el rival de peligro, pero cada largada era una ruleta rusa.

Amadeo hijo quedó en la pista y el primero en apretar el gatillo pero no había bala, supo terminar en el primer lugar. Es decir, el 50 por ciento del campeonato que le tocaba aportar lo entregó intacto. Alegría, aplausos, abrazos en el equipo Toyota y esperanzas para los miles de aficionados que aun aplaudían.

Pero no percibieron que un joven piloto, que tuvo problemas en esa largada con las llantas y otros pequeños arreglos, su gente trabajaba al máximo en su carro para la segunda manga.

Era Oscar Terán, de Panamá que lleva dos años de mostrarnos que es uno de los pilotos canaleros más destacados. Fue el rival oculto, una sorpresa más.

Ahora al volante, Amadeo Quirós padre. Se dio a bandera de largada de la segunda prueba. El costarricense sale adelante y lo primero que lo recibió fue el fuerte ataque de Terán, que le pasó muy tempraneramente, a los dos primeros minutos de carrera. Y así empezó media hora de angustias, zozobra, de cruzar los dedos y apretar los dientes.

La guerra fue total, sin cuartel. Amadeo no se quedó atrás y atacó. A los 6 minutos pasó a Terán, pero éste, minuto y medio después volvió al primer lugar.

A los 9 minutos se salió un auto de la pista. Vino la amarilla con salida del auto Pace Car. A los 12 se terminó el trabajo de emergencia sin problemas personales para el piloto que se salió de pista.

Si bien Amadeo con la amarilla recobró espacio, no fue sino hasta el minuto 19 que pudo rebasar a Terán.

Los minutos pasaban tan rápido como los autos en pista, pero Amadeo no logró sostener el primer puesto. Un problema muy serio lo afectaba y es que en una de las curvas, tocó atrás al auto de Terán y perdió las luces delanteras y quedó “ciego” como después lo dijo.

A pesar de la “ceguera” para ver los puntos de vértice, tan valiosos para las curvas, faltando solo cinco minutos para el final, el tico volvió al liderato y todo el mundo gritaba y aplaudía esperando que soportara hasta la de cuadros.

Pero Terán tomó para sí los aplausos -de su equipo que le gritaban y aplaudían- un minuto después (el 26) atacó fuerte y en la curva uno, se le fue por adentro, Amadeo no lo pudo sostener y se le escapó hasta la de cuadros.

Claro que Saravia gritaba de gusto, pues el campeonato que pensaba estaba perdido, volvió a sus manos casi tan inesperado como fue su accidente y logró el tricampeonato.

Costa Rica tendrá ahora que esperar un año más, para tratar de destronar a los guatemaltecos del cetro centroamericano del automovilismo.

Así estaba escrito y así fue.

Cuenta con más de 20 años de ser comunicador especializado en deportes de motor e industria automotriz. Fue colaborador de Radio Monumental y Radio Columbia, también fue parte del programa Titulares Deportivos durante 8 años junto a José Luis Ortiz. Desde el año 2012 es parte de Teletica Deportes donde elabora la información de motores, además es parte del canal TD+ y Teletica Radio.

Trending