La elección de aros y neumáticos
Publicado: 24 Abr 2006 21:10
La elección de aros y neúmáticos

Qué duda cabe que unas llantas grandes, junto con unos neumáticos más deportivos, son una de las reformas más apetitosas y que más impacto visual logran. Con una elección equilibrada podremos conseguir mejoras importantes también en el comportamiento dinámico de nuestro coche.
Sin embargo, el cambio de llantas y neumáticos, en contra de la creencia popular, no es una reforma que se pueda tomar a la ligera, pues una mala elección puede traer consigo un comportamiento distinto al que esperábamos, así como otros problemas debidos al cambio a una medida de neumático no equivalente.
Interpretación de las medidas de la llanta
Lo primero que tenemos que tener en cuenta, es que las medidas de una llanta tienen que ir lógicamente en consonancia con el neumático que vamos a montar en ella. (ver interpretación de códigos de neumáticos en el artículo sobre homologaciones )
Una llanta que tenga una dimensión de 7.5 x 17 quiere decir que tiene un diámetro de 17 pulgadas, y una anchura de 7.5 pulgadas, también denominada garganta. Es frecuente en una misma medida de diámetro interior (por ejemplo de 17 pulgadas) existan varios modelos de llanta con distinta garganta, para poder montar unos neumáticos de una anchura o de otra, con lo cual un fabricante de llantas nos puede ofrecer en 17 pulgadas, llantas de 7.5 x 17, de 8 x 17 y de 8.5x17, con las que podríamos montar cubiertas de 17 pulgadas, en varias medidas de anchura.
No existe una relación matemática exacta para determinar la anchura de la garganta de una llanta dependiendo de la medida del neumático elegido, no obstante es importante poner de manifiesto, que si bien una determinada cubierta puede ser montada habitualmente en dos o tres anchuras distintas de llanta, cada neumático tiene una anchura ideal de garganta para ser montado, que generalmente viene determinada por el fabricante y que conviene respetar.
Una elección equilibrada
Una vez dejado claro el aspecto de interpretación de las medidas, llegamos al punto más delicado de todos, elegir un tamaño de llanta y neumático que nos satisfaga por completo, no sólo a nivel estético, sino también a nivel dinámico.
La tendencia actual, no sólo en el tuning, sino también por parte de los grandes fabricantes, es a montar llantas de mayor diámetro y neumáticos de menor perfil. El impacto estético sin duda es impresionante, aumentando considerablemente la sensación de deportividad que transmite el coche.
Cuando cambiamos la llanta de origen por otra de más pulgadas de diámetro, lo correcto es disminuir el perfil del neumático, con el fin de no variar el desarrollo resultante. Así una cubierta de medida 175/70 R14 tiene casi exactamente el mismo diámetro que una cubierta 195/50 R16, de perfil mucho más bajo y para una llanta dos pulgadas más grande, por lo tanto se consideran equivalentes a todos los efectos. Haciendo un cambio de llantas y neumáticos respetando las equivalencias, mantendremos el diámetro total del neumático, con lo cual no alargaremos ni acortaremos los desarrollos del coche, y tampoco falseará nuestro cuentakilómetros, pues el desarrollo final del coche apenas variará.

El diámetro total puede calcularse sumando la altura del perfil y el diámetro de la llanta, con la fórmula:
Diámetro total en pulgadas = ( ( (Ancho en mm ÷ 25.4) x Perfil/100 ) x 2 ) + Diámetro de la llanta en pulgadas
Un perfil más bajo que el original ofrecerá un comportamiento más deportivo, aportando más precisión a la dirección (al disminuir la deriva), pero también disminuyendo levemente el confort, pues las irregularidades del firme se notarán mucho más.
Si combinamos un perfil bajo en exceso, junto con una amortiguación dura, aunque podemos obtener mejoras de agarre importantes circulando sobre asfalto seco y en buen estado (por ejemplo en un circuito), pueden aparecer reacciones demasiado nerviosas sobre asfalto irregular, y el comportamiento del coche se volverá mucho menos progresivo.
Por tanto el conseguir un compromiso entre deportividad, confort y progresividad, es la clave sin duda para una elección de neumáticos y llantas acertada, y tendremos que tener muy presente antes de decantarnos por una medida o por otra, el uso real que le vamos a dar al coche.
fuente: debates.coches.net

Qué duda cabe que unas llantas grandes, junto con unos neumáticos más deportivos, son una de las reformas más apetitosas y que más impacto visual logran. Con una elección equilibrada podremos conseguir mejoras importantes también en el comportamiento dinámico de nuestro coche.
Sin embargo, el cambio de llantas y neumáticos, en contra de la creencia popular, no es una reforma que se pueda tomar a la ligera, pues una mala elección puede traer consigo un comportamiento distinto al que esperábamos, así como otros problemas debidos al cambio a una medida de neumático no equivalente.
Interpretación de las medidas de la llanta
Lo primero que tenemos que tener en cuenta, es que las medidas de una llanta tienen que ir lógicamente en consonancia con el neumático que vamos a montar en ella. (ver interpretación de códigos de neumáticos en el artículo sobre homologaciones )
Una llanta que tenga una dimensión de 7.5 x 17 quiere decir que tiene un diámetro de 17 pulgadas, y una anchura de 7.5 pulgadas, también denominada garganta. Es frecuente en una misma medida de diámetro interior (por ejemplo de 17 pulgadas) existan varios modelos de llanta con distinta garganta, para poder montar unos neumáticos de una anchura o de otra, con lo cual un fabricante de llantas nos puede ofrecer en 17 pulgadas, llantas de 7.5 x 17, de 8 x 17 y de 8.5x17, con las que podríamos montar cubiertas de 17 pulgadas, en varias medidas de anchura.
No existe una relación matemática exacta para determinar la anchura de la garganta de una llanta dependiendo de la medida del neumático elegido, no obstante es importante poner de manifiesto, que si bien una determinada cubierta puede ser montada habitualmente en dos o tres anchuras distintas de llanta, cada neumático tiene una anchura ideal de garganta para ser montado, que generalmente viene determinada por el fabricante y que conviene respetar.
Una elección equilibrada
Una vez dejado claro el aspecto de interpretación de las medidas, llegamos al punto más delicado de todos, elegir un tamaño de llanta y neumático que nos satisfaga por completo, no sólo a nivel estético, sino también a nivel dinámico.
La tendencia actual, no sólo en el tuning, sino también por parte de los grandes fabricantes, es a montar llantas de mayor diámetro y neumáticos de menor perfil. El impacto estético sin duda es impresionante, aumentando considerablemente la sensación de deportividad que transmite el coche.
Cuando cambiamos la llanta de origen por otra de más pulgadas de diámetro, lo correcto es disminuir el perfil del neumático, con el fin de no variar el desarrollo resultante. Así una cubierta de medida 175/70 R14 tiene casi exactamente el mismo diámetro que una cubierta 195/50 R16, de perfil mucho más bajo y para una llanta dos pulgadas más grande, por lo tanto se consideran equivalentes a todos los efectos. Haciendo un cambio de llantas y neumáticos respetando las equivalencias, mantendremos el diámetro total del neumático, con lo cual no alargaremos ni acortaremos los desarrollos del coche, y tampoco falseará nuestro cuentakilómetros, pues el desarrollo final del coche apenas variará.

El diámetro total puede calcularse sumando la altura del perfil y el diámetro de la llanta, con la fórmula:
Diámetro total en pulgadas = ( ( (Ancho en mm ÷ 25.4) x Perfil/100 ) x 2 ) + Diámetro de la llanta en pulgadas
Un perfil más bajo que el original ofrecerá un comportamiento más deportivo, aportando más precisión a la dirección (al disminuir la deriva), pero también disminuyendo levemente el confort, pues las irregularidades del firme se notarán mucho más.
Si combinamos un perfil bajo en exceso, junto con una amortiguación dura, aunque podemos obtener mejoras de agarre importantes circulando sobre asfalto seco y en buen estado (por ejemplo en un circuito), pueden aparecer reacciones demasiado nerviosas sobre asfalto irregular, y el comportamiento del coche se volverá mucho menos progresivo.
Por tanto el conseguir un compromiso entre deportividad, confort y progresividad, es la clave sin duda para una elección de neumáticos y llantas acertada, y tendremos que tener muy presente antes de decantarnos por una medida o por otra, el uso real que le vamos a dar al coche.
fuente: debates.coches.net