La Nacion: La pasion es combustible
Publicado: 05 Abr 2009 23:57
PRIMERA FILA
La pasión es combustible
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ C. | jorodriguez@nacion.com
Periodista
Una canción de Rod Steward dice: “no se puede vivir sin pasión... hay quienes mueren y matan por pasión”.
Así, simple y directo, este cantante escocés manifiesta algo que es cierto, pero que se nos olvida.
La pasión es combustible en nuestras vidas, es la chispa que nos hace embarcarnos en aventuras, es la que nos hace avanzar.
Tal vez se preguntarán por qué hablo hoy de la pasión, pero es que me llamó mucho la atención lo que hizo ayer Javier Quirós, quien ganó en Nürburgring una de las pruebas del Campeonato VLN del automovilismo europeo.
A veces me pregunto qué es lo que mueve a una persona como Quirós, quien, al parecer, lo tiene todo en la vida, a meterse en competencias de autos donde no solo arriesga su vida, sino que, para los que le hemos visto correr, ya no tiene nada que demostrar.
Pero no solo pienso en Quirós, también pienso en Jorge Trejos, Carlos Kikos Fonseca, Roy Valverde, Carlos Rodríguez, Amadeo Quirós, Adrián Robert y otros corredores que a pesar de su edad o vasta trayectoria, siguen entrándole a las competencias como si fueran unos muchachos.
La única respuesta que pude encontrar me la dio Rod Steward en su canción.
“Hasta el presidente necesita pasión”, reza otra frase de la pieza, y es cierto, hasta don Óscar Arias necesita pasión para gobernar nuestro país.
Es la pasión la que debería mover nuestros proyectos, pues cuando algo se hace con pasión es cuando más se disfruta.
Escribir una nota informativa, conducir un auto, dar un beso, dar un discurso, todo se debe hacer con pasión, pues, sino, entonces qué diantres nos pasa.
Es cierto que Javier Quirós puede pagarse un viaje a Alemania y correr un prototipo de Toyota, pero no es porque tenga tales facilidades que él ganó ayer.
Antes de conducir en la pista germana tuvo que probarse con varios corredores en Japón, y luego recibir el visto bueno.
Ahí es donde considero que trabaja la pasión, pues, sino es así, qué mueve a este corredor a montarse en un vehículo y demostrar que es más rápido que otros.
Hagamos las cosas con pasión, no importa que no sea en una competencia en Alemania, no importa si no se tiene fama.
La vida es una y hay que arañarle hasta la última gota, y estoy seguro que los antes mencionados la viven así por pasión.
La pasión es combustible
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ C. | jorodriguez@nacion.com
Periodista
Una canción de Rod Steward dice: “no se puede vivir sin pasión... hay quienes mueren y matan por pasión”.
Así, simple y directo, este cantante escocés manifiesta algo que es cierto, pero que se nos olvida.
La pasión es combustible en nuestras vidas, es la chispa que nos hace embarcarnos en aventuras, es la que nos hace avanzar.
Tal vez se preguntarán por qué hablo hoy de la pasión, pero es que me llamó mucho la atención lo que hizo ayer Javier Quirós, quien ganó en Nürburgring una de las pruebas del Campeonato VLN del automovilismo europeo.
A veces me pregunto qué es lo que mueve a una persona como Quirós, quien, al parecer, lo tiene todo en la vida, a meterse en competencias de autos donde no solo arriesga su vida, sino que, para los que le hemos visto correr, ya no tiene nada que demostrar.
Pero no solo pienso en Quirós, también pienso en Jorge Trejos, Carlos Kikos Fonseca, Roy Valverde, Carlos Rodríguez, Amadeo Quirós, Adrián Robert y otros corredores que a pesar de su edad o vasta trayectoria, siguen entrándole a las competencias como si fueran unos muchachos.
La única respuesta que pude encontrar me la dio Rod Steward en su canción.
“Hasta el presidente necesita pasión”, reza otra frase de la pieza, y es cierto, hasta don Óscar Arias necesita pasión para gobernar nuestro país.
Es la pasión la que debería mover nuestros proyectos, pues cuando algo se hace con pasión es cuando más se disfruta.
Escribir una nota informativa, conducir un auto, dar un beso, dar un discurso, todo se debe hacer con pasión, pues, sino, entonces qué diantres nos pasa.
Es cierto que Javier Quirós puede pagarse un viaje a Alemania y correr un prototipo de Toyota, pero no es porque tenga tales facilidades que él ganó ayer.
Antes de conducir en la pista germana tuvo que probarse con varios corredores en Japón, y luego recibir el visto bueno.
Ahí es donde considero que trabaja la pasión, pues, sino es así, qué mueve a este corredor a montarse en un vehículo y demostrar que es más rápido que otros.
Hagamos las cosas con pasión, no importa que no sea en una competencia en Alemania, no importa si no se tiene fama.
La vida es una y hay que arañarle hasta la última gota, y estoy seguro que los antes mencionados la viven así por pasión.