ROSSI SE PROBARÁ EN LOS RALLYS CON SUBARU
Publicado: 04 Oct 2005 07:42
El heptacampeón tiene programadas dos jornadas de entrenamientos, en tierra y asfalto, antes de tomar parte con el coche de fábrica en dos carreras en su país.
Tras sus últimos escarceos con la Fórmula 1, Valentino Rossi vuelve la vista de nuevo al mundo de los rallys, especialidad de la que se declara fan incondicional y con la que ya ha flirteado en alguna ocasión. Su próxima toma de contacto será al volante de un Subaru oficial, uno de los World Rally Car con los que Chris Atkinson y Peter Solberg compiten en el Mundial que ha ganado Loeb (Citroën).
'El Doctor' piensa correr un par pruebas en Italia con el coche nipón. Una será el Rally de Monza y la otra está por decidir. Evidencia de que se lo tomará muy en serio son las dos jornadas de ensayos que ha programado en su agenda. La primera será sobre asfalto el 1 de noviembre y la segunda, sobre tierra el 12 de diciembre.
El 46 ha confirmado la información: "Ya desde niño, los rallys han sido siempre mi gran pasión. Entre mis aficiones siempre ocupó el segundo puesto por detrás de las motos. Lo que pasa es que las noticias de rallys no se escriben en titulares tan grandes como los de la Fórmula 1. Ahora tengo por delante estas pruebas y a final de año correré dos carreras con el Subaru de fábrica. La pasión por los rallys está ahí, pero con el poco tiempo que tengo para prepararme resulta difícil encontrar el ritmo que necesito para ir rápido. Necesito más experiencia".
Pirelli financiará su capricho
El nombre de Valentino Rossi es muy atractivo para cualquier firma y Pirelli no ha tenido ningún problema en financiar el último capricho del heptacampeón. La idea arrancó después del pasado GP de Inglaterra de motos, en julio, cuando Rossi se acercó hasta las instalaciones de la escudería Subaru para ver si era posible disponer de uno de sus coches oficiales cuando concluyera la temporada. Una vez allí, se sentó de copiloto de Chris Atkinson y quedó maravillado con las prestaciones del Impreza. En un mes podrá pilotarlo él mismo, pero no será la primera vez que lleve un WRC. Ya lo hizo en el RAC británico de 2003 y a Michelin le costaron 50 millones los cuatro kilómetros que aguantó en carrera.
Tras sus últimos escarceos con la Fórmula 1, Valentino Rossi vuelve la vista de nuevo al mundo de los rallys, especialidad de la que se declara fan incondicional y con la que ya ha flirteado en alguna ocasión. Su próxima toma de contacto será al volante de un Subaru oficial, uno de los World Rally Car con los que Chris Atkinson y Peter Solberg compiten en el Mundial que ha ganado Loeb (Citroën).
'El Doctor' piensa correr un par pruebas en Italia con el coche nipón. Una será el Rally de Monza y la otra está por decidir. Evidencia de que se lo tomará muy en serio son las dos jornadas de ensayos que ha programado en su agenda. La primera será sobre asfalto el 1 de noviembre y la segunda, sobre tierra el 12 de diciembre.
El 46 ha confirmado la información: "Ya desde niño, los rallys han sido siempre mi gran pasión. Entre mis aficiones siempre ocupó el segundo puesto por detrás de las motos. Lo que pasa es que las noticias de rallys no se escriben en titulares tan grandes como los de la Fórmula 1. Ahora tengo por delante estas pruebas y a final de año correré dos carreras con el Subaru de fábrica. La pasión por los rallys está ahí, pero con el poco tiempo que tengo para prepararme resulta difícil encontrar el ritmo que necesito para ir rápido. Necesito más experiencia".
Pirelli financiará su capricho
El nombre de Valentino Rossi es muy atractivo para cualquier firma y Pirelli no ha tenido ningún problema en financiar el último capricho del heptacampeón. La idea arrancó después del pasado GP de Inglaterra de motos, en julio, cuando Rossi se acercó hasta las instalaciones de la escudería Subaru para ver si era posible disponer de uno de sus coches oficiales cuando concluyera la temporada. Una vez allí, se sentó de copiloto de Chris Atkinson y quedó maravillado con las prestaciones del Impreza. En un mes podrá pilotarlo él mismo, pero no será la primera vez que lleve un WRC. Ya lo hizo en el RAC británico de 2003 y a Michelin le costaron 50 millones los cuatro kilómetros que aguantó en carrera.