El regreso de la serie BMW M1 Procar a las pistas
Publicado: 22 Jul 2008 04:36
Éxito sin precedentes y diversión asegurada en la fantástica iniciativa llevada a cabo por BMW recuperando, a modo de homenaje, el certamen de la BMW M1 Procar, aquel magnífico certamen que combinaba hace treinta años a los mejores pilotos de la categoría junto a las estrellas provenientes de la Formula 1.
Para añadir mayor enjundia a este efímero regreso nada mejor que su ganador haya sido ni más ni menos que el austriaco Niki Lauda. El veterano piloto tiene el honor de haber sido de los primeros hombres que formaron parte de la estructura, recién creada, de BMW Motorsports en los años 70.
Lauda ha ganado la carrera en franca lucha, como reconocía tras la carrera: "Se nos permitió pilotar como quisiésemos, no teníamos que tener un ritmo de carrera bajo". Su victoria se fraguó gracias a los problemas en la salida de Jochen Neerpasch, uno de los máximos responsables de BMW Motorsport en su momento y que aportó también sus conocimientos en Porsche y Mercedes. Para los más jóvenes es un completo desconocido, pero estamos ante todo un ganador de las 24 horas de Daytona.
Entre los otros pilotos presentes sólo desentonaba sobremanera la presencia de Christian Klien dado que aún no había nacido cuando estos coches estaban en pleno apogeo. Por lo demás, los Christian Danner, Harald Gröhs, Dieter Quester o Marc Surer junto al estremecedor sonido de los brutales motores de 500cv de los M1 ha hecho las delicias de todos los desplazados este Sábado a Hockenheim, y nos ha dejado momentáneamente el añejo aroma de las carreras de hace treinta años.
No hay duda de que una de las mejores categorías que acompañó a la F1 en su variado periplo fueron los BMW M1 Procar Series por allá de las temporadas 1979 y 1980. En aquella época, a la cual la F1 de hoy ni siquiera le hace sombra, el interés se centraba en el espectáculo más que en el negociazo de dos o tres.
Como recordatorio, la serie Procar se corría antes de cada carrera de F1 integrando la parrilla de salida los cinco pilotos más rápidos de la clasificación del viernes de F1 contra otros 15 pilotos de equipos privados. En los inicios de la categoría los BMW M1 llegaban a tener hasta 470 caballos y posteriormente se les incorporó un turbo que los hicieron subir a 800… una hermosa locura que era disfrutada por las figuras de la época: Mario Andretti, Didier Pironi, Elio de Angelis, Eddie Cheevers, Emerson Fittipaldi, Alan Jones, Jochen Mass, Carlos Reutemann y los campeones de las dos ediciones disputadas: Niki Lauda en 1979 y Nelson Piquet en 1980.
La genial idea de BMW involucra recrear una de esas famosas carreras con sólo 10 coches, pero con el regreso de pilotos legendarios; allí estarán Marc Surer, Jacques Laffite, Dieter Quester, Christian Danner, Harald Grohs y el príncipe Leopold de Bavaria(sic). La exhibición constará de dos carreras al circuito de Hockenheim y allí estará el “art car”, el famosísimo BMW M1 pintado por Andy Warhol.
No estaría nada mal que BMW “preste” algunos ejemplares de la última encarnación del M1, el M1 Hommage, aunque ver en acción a esas bestias y a esos pilotos del pasado va a ser imperdible.
Para añadir mayor enjundia a este efímero regreso nada mejor que su ganador haya sido ni más ni menos que el austriaco Niki Lauda. El veterano piloto tiene el honor de haber sido de los primeros hombres que formaron parte de la estructura, recién creada, de BMW Motorsports en los años 70.
Lauda ha ganado la carrera en franca lucha, como reconocía tras la carrera: "Se nos permitió pilotar como quisiésemos, no teníamos que tener un ritmo de carrera bajo". Su victoria se fraguó gracias a los problemas en la salida de Jochen Neerpasch, uno de los máximos responsables de BMW Motorsport en su momento y que aportó también sus conocimientos en Porsche y Mercedes. Para los más jóvenes es un completo desconocido, pero estamos ante todo un ganador de las 24 horas de Daytona.
Entre los otros pilotos presentes sólo desentonaba sobremanera la presencia de Christian Klien dado que aún no había nacido cuando estos coches estaban en pleno apogeo. Por lo demás, los Christian Danner, Harald Gröhs, Dieter Quester o Marc Surer junto al estremecedor sonido de los brutales motores de 500cv de los M1 ha hecho las delicias de todos los desplazados este Sábado a Hockenheim, y nos ha dejado momentáneamente el añejo aroma de las carreras de hace treinta años.
No hay duda de que una de las mejores categorías que acompañó a la F1 en su variado periplo fueron los BMW M1 Procar Series por allá de las temporadas 1979 y 1980. En aquella época, a la cual la F1 de hoy ni siquiera le hace sombra, el interés se centraba en el espectáculo más que en el negociazo de dos o tres.
Como recordatorio, la serie Procar se corría antes de cada carrera de F1 integrando la parrilla de salida los cinco pilotos más rápidos de la clasificación del viernes de F1 contra otros 15 pilotos de equipos privados. En los inicios de la categoría los BMW M1 llegaban a tener hasta 470 caballos y posteriormente se les incorporó un turbo que los hicieron subir a 800… una hermosa locura que era disfrutada por las figuras de la época: Mario Andretti, Didier Pironi, Elio de Angelis, Eddie Cheevers, Emerson Fittipaldi, Alan Jones, Jochen Mass, Carlos Reutemann y los campeones de las dos ediciones disputadas: Niki Lauda en 1979 y Nelson Piquet en 1980.
La genial idea de BMW involucra recrear una de esas famosas carreras con sólo 10 coches, pero con el regreso de pilotos legendarios; allí estarán Marc Surer, Jacques Laffite, Dieter Quester, Christian Danner, Harald Grohs y el príncipe Leopold de Bavaria(sic). La exhibición constará de dos carreras al circuito de Hockenheim y allí estará el “art car”, el famosísimo BMW M1 pintado por Andy Warhol.
No estaría nada mal que BMW “preste” algunos ejemplares de la última encarnación del M1, el M1 Hommage, aunque ver en acción a esas bestias y a esos pilotos del pasado va a ser imperdible.