El R15 TDI de Audi, a fondo
Presión. Si los coches tuvieran sensaciones por ellos mismos, el R15 sentiría eso. Sobre él recae la responsabilidad de mantener la hegemonía que Audi ha mostrado en los últimos ocho años en Le Mans, donde solo por motivos comerciales ha perdido una vez (2003). Y ante su hermano, el Bentley Speed 8.
Pero si el año pasado, el R10 logró ganar aun siendo manifiestamente más lento que el 908 de Peugeot, en Audi deben estar muy tranquilos con la máquina que acaban de crear, que ya desde parado da la impresión de ser mucho más ágil y rápida que su antecesor. Vamos a analizar lo que podemos ver de este nuevo LMP1 a continuación.
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Lo primero que podemos decir del R15 es que es una revolución sobre el R10, un coche diseñado por Audi para ser una especie de panzer indestructible, donde la fiabilidad lo era todo, y que a la postre le costó que no fuera tan rápido como el 908 a una sola vuelta.
El R15 ha buscado curar algunos de los problemas de nacimiento del R10, entre los cuales destacaban el exceso de masa, y la mala distribución de la misma, que le hacía tener un momento polar de inercia muy elevado. El nuevo LMP1 de los cuatro aros utiliza un motor V10 de 5,5 litros y más de 600 CV, con un par máximo de unos 1.050 Nm (arrugará el asfalto a este paso). Gracias a contar con dos cilindros menos que el R10, el motor es más compacto y corto. Audi informa además de que es más ligero. Combinando estas dos características, el packaging del coche ha sido mucho mejor, pudiendo adelantar algo el centro de gravedad, y centrando las masas alrededor de él.
Con esto, el nuevo R15 debería ser un coche con un mejor comportamiento a nivel de agarre mecánico. Lo curioso es el incremento de batalla del coche. Parece que Audi ha querido ganar en estabilidad con este coche, que tendrá, previsiblemente, menos inercias a la hora de encarar las curvas. Analizando las proporciones, descubrimos que la batalla ronda los 3.080 mm, donde la del R10 era de 2.980 mm, por lo que tenemos una ganancia de 100 mm, algo para nada despreciable. El coche, en conjunto, roza la longitud máxima permitida por el ACO.
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Visto desde arriba, identificamos claramente el formato de "monoplaza carrozado" que cada día caracteriza más a los coches abiertos de Le Mans. La nariz frontal es extremadamente ancha, y realmente no se sabe por qué, ya que la lógica haría pensar en que una estrecha es más eficiente, aunque la explicación posible te la contamos más abajo. Desde arriba no se ve, como manda el reglamento, ninguno de los órganos mecánicos del coche, con una trasera muy suave, una parte central extremadamente trabajada, y una delantera también aerodinámicamente muy desarrollada.
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Visto de morro, llama la atención la tremenda boca que posee, con aspecto de tiburón. Los faros cuentan con tiras LED de conducción diurna, y proyectores con una forma estéticamente bastante trabajada. De la nariz frontal cuelga lo que ya podemos llamar abiertamente un alerón, a través de dos tirantes, a la F1. El difusor es también extremadamente generoso, y a ambos lados encontramos más apoyos aerodinámicos.
El carneado de los brazos de suspensión llega en este caso mucho más adelante y mucho más abajo que en el caso del R10 o del R8, cerrando mucho más la carrocería.
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Si prestamos más atención al diseño del frontal, descubrimos dos salidas en la nariz, destinadas a ofrecer un apoyo aerodinámico considerable en esta zona. Esta solución, de cierto parecido a la del Ferrari F2008, podría ser la razón de ser de un hocico tan ancho.
A ambos lados de la nariz está lo que antes hemos definido como carenado de los brazos de suspensión. Se ve claramente que su sección es de ala, y si vienen tan adelante es para ofrecer un extra de apoyo aerodinámico, haciendo las veces de alerones, que además se dividen en dos. Si algo no le va a faltar a este coche es apoyo en la parte delantera, con lo que podrá evitarse el exceso de subviraje del R10.
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Justo detrás de las ruedas delanteras nos encontramos los curiosísimos pontones laterales, que alojan los radiadores, colocados extremadamente hacia delante. Para dar salida al aire caliente de los mismos, Audi ha empleado unas agallas estilo tiburón. La cantidad y el tamaño de las mismas hablan de una disipación de calor tremenda, y de un peligro muy grande para los pilotos cuando toque un relevo, ya que no creemos que la araña que forma la estructura sea lo suficientemente sólida para soportar el peso de cualquiera de ellos, al tiempo que la temperatura de la zona no va a ser precisamente baja.
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Alrededor de ambos pontones, encontramos una zona muy esculpida, que trata de dar salida al aire proveniente del difusor delantero y de toda la boca frontal. Es extraño que se de salida tan pronto a este flujo de aire, que generalmente se conservaba junto con el coche hasta llegar a la parte delantera de la rueda trasera, pero en este caso hay razones para un diseño de este estilo, las cuales te las explicamos tras la siguiente foto. Pero antes de abandonar esta sección del pontón y alrededores, es digno de destacar el formato "torcido" de las tomas de admisión para el motor. En detalles como este se nota el tiempo perdido realizando CFD y estudiando la carrocería en el túnel de viento.
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La razón de dar salida al aire del difusor delantero tan pronto es porque Audi ha trabajado la aerodinámica de la trasera del coche de una manera muy especial, como si fuera un coche de fórmula, diría yo. En la nota de prensa, los alemanes se vanaglorian de un diseño nuevo para la suspensión posterior, con los brazos sobre elevados. Cuando analizamos las dos fotos que rodean este párrafo vemos cómo los ingenieros han tratado de meter aire de nuevo a los lados del coche, para hacerlo trabajar en la zona que queda entre la caja de cambios y las ruedas traseras.
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En la vista superior no se ve nada de esto, como manda el reglamento, pero en esta foto descubrimos una idea muy novedosa, y que probablemente ayude a reducir el drag del coche, al tiempo que de alguna manera, a aumentar el apoyo aerodinámico, bien soplando por encima de la salida del difusor trasero, bien generando apoyo sobre elementos aerodinámicos escondidos en esta zona. Es más, probablemente tenga un poco de los dos factores.
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De la parte posterior, cabe destacar el alerón, que no es recto transversalmente hablando, sino que hace cierta comba hacia arriba, el formato conocido en la fórmula 1 como de W. El apoyo del mismo es a través de dos pilares remotos de los que cuelga en la zona central, solución ya vista en otros prototipos de Le Mans anteriormente.
Las luces posteriores, de tecnología LED, se integran de manera muy elegante en las placas laterales del alerón.
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Podemos descubrir las salidas del escape, en posición superior, escondidas dentro del salto de la carrocería tras las jorobas. Del difusor posterior tenemos poco que hablar, ya que está muy definido por el reglamento del ACO.
En conjunto, un coche muy novedoso, por lo menos en los aspectos aerodinámicos, aunque ahora habrá de demostrar que todas estas ingeniosas ideas son efectivas en la pista, y lo hará en Sebring en las próximas semanas, y ante su máximo rival, el 908 HDI de Peugeot. Lo cierto es que conociendo las manos de Audi Sport, yo no espero más que un coche ganador. ¿Volverá a conquistar el circuito de La Sarthe?
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http://es.autoblog.com/20...-r15-tdi-de-audi-a-fondo/[/center]