spot_imgspot_imgspot_img

Un “MacGiver” y una buena “tuerca” en el asiento…

Fecha:

La nota especial en la Copa Toyota:

En Costa Rica le decimos un “macgiver” a todo aquello que se logra hacer con un alambre, un encendedor o lo que tenga a mano, para ganarle la partida a situaciones casi imposible de realizar. O reparar.

Todo esto sale de una famosa serie de televisión, que aun vemos y nos sorprende, pero que nos impulsa a intentar a hacerlo igual que “Macgiver” nombre inventado del sujeto que hace los famosos “milagros” técnicos en la TV.

Sin embargo, esta ficción parece ser real después de muchos años de ver a técnicos costarricenses lograr de la nada, arreglos e inventos en autos, motos y otros vehículos de carreras.

Y eso pasó una vez más el viernes pasado, cuando los técnicos del auto Ford que maneja Ernesto “Teto’’ Rodríguez, lograron un verdadero “Macgiver” cuando prácticamente era imposible ponerlo a correr como lo hizo en la Copa Toyota.

Pero ahí no terminó todo: la tuerca más importante, como se dice en el argot automovilismo, es la que va montada entre los instrumentos y el asiento,

Y en esta ocasión, esa pieza era de alto valor: el manejo formidable de un piloto que conocemos desde el inicio de su carrera deportiva a los 6 años de edad.

Es Ernesto “Teto” Rodríguez, que sin haber probado el auto para saber si funcionaria bien, después de cuatro años de llevar polvo en una bodega, compitió en las dos largadas definidas con una formidable muestra de dominio, tanto que logró ubicarse en el segundo lugar de la primera carrera, superando a todos los rivales –menos Andrés Saravia- con su clásico manejo. Lamentablemente, un piloto rezagado se le atravezó entrando al sector de las eses, sufrió un derrape y eso lo envió a la tercera posición finalmente, puesto que obtuvo en la segunda ocasión, pero que le concedió el tercer lugar general, logrando subir al podio.

El “Macgiver”…

“Las tuercas que mejor hicieron su trabajo fueron los mecánicos que llevan dos días y dos noches enteras arreglando el carro, como se los dije a ellos antes que saliéramos, no importa lo que hagamos, cualquier mérito es de ustedes, yo solo voy a hacer lo que me gusta y es disfrutarlo. El haber terminado en la tercera posición que pudo ser la segunda, no me alegro por mí, sino por ellos y su trabajo” expresó “Teto” con gran sonrisa al terminar las dos competencias, reconociendo que el esfuerzo de los técnicos fue la clave para este buen resultado inesperado.

Pero qué fue lo sucedido desde el viernes que puso en peligro la participación del Ford Mustang y “Teto” en La Copa Toyota?

El viernes 23, luego de un buen trabajo de instalar el nuevo motor tipo Spect, obligatorio para este campeonato centroamericano y desde luego los ajustes generales que había que hacerle al Ford de acuerdo a las nuevas normas de peso y otros aspectos técnicos, Rodríguez probó el vehículo.

Pero hubo mala suerte. En la carcaza del diferencial trasero, una tuerca se aflojó y la valiosa pieza se quebró en dos partes y desde luego, todo el sistema se dañó, en especial los piñones. Según los técnicos, el diferencial es demasiado exacto y no permite ningún desalineamiento.

El gran problema es que dicho repuesto no se pudo conseguir , por más que se buscó en todas partes.

Sin embargo, como buena suerte, cuando las esperanzas estaban perdidas, el piloto Carlos Rodríguez tenía un diferencial de un antiguo auto Jaguar, que por haber sido producido en ese tiempo por Ford, se procedió a intentar ajustarlo.

Esta fue una enorme tarea, porque en muchas partes no era compatible. Y aquí fue donde se inicio el “Magiver”, pues hubo que realizar muchos ajustes especiales, que sería muy largo explicar, pero que necesitaban que los técnicos tuvieran una capacidad muy alta para llegar a ponerlo a punto.

Quizás en otros países se habría abortado el trabajo, pero los técnicos de Rodríguez no bajaron la guardia y con mucho cuidado, fueron montando cada punto micra por micra increiblemente y estamos hablando de un auto de carreras, donde un fallo o un desajuste, puede terminar en un fuerte accidente, sobre todo en una pieza tan delicada e importante como hacer un transplante de piezas de un auto Jaguar a un Ford.

Y vale decir que no solo esa parte hubo que buscar. “Hubo que buscar una parte que le llaman la “cebolla“, por otro lado la transmission, por otro los aros, que son del Toyota Supra. Es decir hicimos un rejuntado de piezas para hacer la adaptación, porque no es una simple instalación en un diferencial que tiene una geometría exacta, en la cual cada milímetro, que puede mandar al auto fuera de pista con gran facilidad” explicó Rodríguez.

El diferencial se fue acoplando en el punto debido, cortando chasis, soldando “orejas”, cortando un poco aqui otro por allá, arreglando roscas transroscadas, acoplando frenos que no eran de ese auto sino mucho más pequeños, a los cuales “Teto” no estaba acostumbrado porque los originales frenaban mucho mejor.

Los aros fueron otro enorme problema, porque los del Ford son de cinco ranas (tornillo de sujeción) y el diferencial del Jaguar es de una sola tuerca central y por eso hubo que pedir aros prestados de ese tipo.

“En fin, es un rejuntado de todo tipo para la parte trasera, que hubo que acoplar pero lo importante es que el espíritu sigue siendo el del mismo Ford de siempre, así se vio en la carrera” agregó “Teto” muy feliz de la enorme faena lograda por sus técnicos.

La carrera…incredible

El domingo, solo hubo un calentamiento en la mañana, de 10 minutos y era la gran prueba del Ford, Ernesto y sus técnicos con sus dos transnochadas trabajando. Un corto tiempo para saber si funcionó el gran esfuerzo… o fue vano.

Para tranquilidad del equipo –por ese momento- vino porque el auto aguantó los 10 “largos” minutos y “Teto” hizo un tiempo de 1 m.17 segs y 290 centésimas, excelente, dada la situación.

Pero venía pronto la carrera -9 y 41 a.m.- de 30 minutos de duración y no había tiempo hacer algún ajuste, si acaso para limpiar y encerar el auto.

Por otra parte, el Ford Mustang no pudo clasificar el sábado porque se trabajaba arduamente en repararlo. Eso indicaba que iba atrás en la parrilla de salida: puesto 13, al lado izquierdo. Rodríguez tenía 12 autos adelante que rebazar si quería pensar en algo mejor que el 13, el número de la poca suerte.

Dos vueltas de reconocimiento al circuito y salida en movimiento, es decir, de largada.

El estruendo de 21 autos acelerando al máximo de revoluciones, se sintió en el autódromo y entre ellos, el Mustang con “Teto” al volante, jugándosela fuerte, pues no sabía si al obligar al diferencial de piezas rejuntadas, iba a funcionar, o de repente, lo mandaría a dar a la rampa de la primera curva.

Pero no. Su primera embestida, apenas saliendo de la meta, Ernesto se jugó el todo por el todo y si tenía que aguantar un inesperado perchance, pues prefirio que fuera desde la salida.

Con la adrenalina al tope, antes de llegar a la curva uno –final de la recta de salida- había rebazado a Fernando Saravia (GT3), Amadeo Quirós hijo (GT3) y a Danilo Aguilar (GT2 Costa Rica). Adelante solo le quedaban Oscar Terán (GT1 Panamá), Amadeo Quirós padre (GT1 Costa Rica) y el inalcansable Andrés Saravia de Guatemala.

El Ford # 12 se mantuvo así hasta la vuelta 4. En ese momento, Terán sufrió un problema de dirección, salió al pit y cedio el puesto a Quirós que se ubicó de segundo. Este traspies del panameño favorecio también a Rodríguez que pasó al tercer puesto.

Mientras, Saravia aplicó su clásica estrategia de acelerar fuerte, irse adelante lo más possible y así, lejos de sus contrincantes, tomar una acción más pausada, cuidar su motor y llantas, listas para acelerar si alguien se atrevía a tratar de alcanzarlo.

El Ford se portaba bien hasta ese momento, que le dio bríos a su piloto para acelerar, pues ya confiaba en la máquina de rejuntada. Su presa ahora era el Toyota Supra de Quirós.

Y no tardó mucho en lograrlo, pues en la vuelta 6, superó al Supra –cosa que ya había logrado cuando lo conducía Javier Quirós hace cinco años- y tomó el segundo puesto viniendo desde el 13. Parecía que la suerte de “Teto” había dejado fuera el fatídico numerito…bueno, así pensabamos

Desde luego, el costarricense sabía que a pesar del buen desempeño del Mustang y su diferencial remendado, tratar de alcanzar a Saravia sería casi un suicidio. Mejor cuidaba el valioso segundo lugar, cuidándose de Amadeo.

Desde la sexta vuelta hasta la 20, cuando faltaban apenas dos para terminar la carrera, la suerte respaldaba a “Teto” manteniéndose en la segunda posición, algo que no esperaba.

Y tampoco esperaba que un piloto panameño, Enrique Maduro , de la categoría GT3, no vio una bandera azul presentada por un juez de pista, que indica que le diera campo para pasar a un auto más rápido que ya le alcanzaba.

La gran faena del Mustang y Ernesto se vino al suelo, porque dicho piloto no se quitó en la entrada del sector de eses, se le atravezó al Mustang, “Teto” intentó frenar pero no le dio tiempo y golpeo por detrás al Acura, toque que causó un semi trompo al Ford y si bien su piloto logró salir a la pista de nuevo, perdió su valioso segundo lugar a manos de Amadeo Quirós, que ni lerdo ni perezoso pasó al segundo lugar. Ernesto terminó tercero, puesto que obtuvo también en la segunda largada, logrando así subir a podio por el tercer lugar. Segundo fue Amadeo Quirós y primero Andrés Saravia, fecha que ganó en buena lid.

El regreso del Ford Mustang y Ernesto Rodríguez, es saludable para el automovilismo costarricense, carente de representantes de fuerte manejo.

El buen trabajo de los técnicos de Rodríguez, algo que pasa despercibido siempre con casi todos los equipos de automovilismo, es muy meritorio, porque si bien no compiten, son los encargados de poner a punto un auto para ganar y sobre todo, sacrificar tiempo necesario y usar su capacidad, inteligencia y talento para que un auto tico no falte a la cita en un autódromo en busca de un buen puesto de vanguardia para Costa Rica, sobre todo para ganar el campeonato centroamericano, competencia en la cual hace varios años no logramos llevarnos el primer lugar.

Armando Calderón Chacón
[email protected]

 

Armando Calderón
Armando Calderónhttps://www.mundomotorizado.com
Cuenta con más de 25 años de ser comunicador especializado en deportes de motor e industria automotriz. Fue colaborador de Radio Monumental y Radio Columbia, también fue parte del programa Titulares Deportivos durante 8 años junto a José Luis Ortiz. Desde el año 2012 es parte de Teletica Deportes donde elabora la información de motores, además es parte del canal TD+ y Teletica Radio.

━ más noticias