
La semana pasada, un par de jóvenes rufianes del Reino Unido decidieron dejar sus bicicletas a un lado e irse a por ruedas nuevas, algo con más clase. Tras dar un par de vueltas por Highgate Village, al norte de Londres, le echaron el ojo a un deslumbrante Ferrari 360 Modena plateado y no sabemos muy bien cómo, se hicieron con él.
El Ferrari robado por los chavales, de 16 y 15 años, no hizo muchos kilómetros antes de que la policía saliera disparada detrás de ellos, pisándoles los talones a más de 150 por hora según un testigo presencial. La velocidad de la persecución se redujo a 0 kilómetros por hora cuando momentos después el Modena y una farola quisieron fundirse en un abrazo en las proximidades del centro psiquiátrico local.
A pesar de que el deportivo quedó totalmente siniestrado tras el accidente, los ladrones pudieron escapar por su propio pie con tan solo algunas magulladuras. Por fortuna la policía puso fin a su huida poco más tarde, mandándolos al juzgado de menores.
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