
Sus cambios, como prácticamente pasa con todos los modelos de Stuttgart, son discretos y evolutivos, dejando ver un alerón más grande y la ausencia de luces antiniebla. Siguiendo con la tradición de los antiguos GT2, cabe esperar que el nuevo modelo pierda unos cuantos kilos por el camino. Gracias a ello y a un motor 3.6 turbo de más de 500 caballos (las informaciones sitúan su potencia entre los 520 y los 540 caballos), el GT2 no debería tener problemas para alcanzar los 320 km/h.





