Cuando uno es siete veces Campeón del Mundo como es el caso de Michael Schumacher, es inevitable que una temporada como la pasada no afecte demasiado a su motivación. Ahora que estamos a punto de pasar página en el 2005 y tras comprobar la forma en la que Ferrari está trabajando de cara al 2006, Schumacher se siente revitalizado y dispuesto a luchar por alzarse con su octavo título mundial en el 2006.

"Los mejores momentos que he pasado en un circuito de Fórmula Uno en mucho tiempo correspondieron a nuestros test en Jerez justo antes de la Navidad. Después de todo volví a sentirme satisfecho con el rendimiento del coche, " explicaba Schumacher en la web de RTL.
Tras haber trabajado en el desarrollo del nuevo Ferrari antes del parón navideño, Schumacher prefiere ser cauto a la hora de hablar de sus opciones para la próxima temporada, pero se muestra muy confiado de que el equipo será más competitivo de lo que lo fue en el 2005.
"Las cosas no pintan mal podríamos decir para ser cautos, o para serlo menos, que las cosas están yendo en la buena dirección," indicaba Schumacher. "Quedé bastante satisfecho con los test de Jerez, aunque está claro que aún es pronto para poder hacer ninguna predicción, ya que la configuración de los coches sobre la pista no era comparable. Pero las dos nuevas y más importantes novedades en la reglamentación para la próxima temporada no deberían suponer ninguna desventaja para nosotros. Como ya dije, la transición a los motores V8 parece haber sido positiva para nosotros, tal y como hemos podido comprobar en los últimos test."
Pero quizás en el aspecto en el que Ferrari confía en recortar más las distancias con sus dos grandes rivales, Renault y McLaren, es en el tema de los neumáticos. Autorizados de nuevo los cambios de neumáticos en carrera para la próxima temporada, Bridgestone debería poder hacer frente de nuevo a Michelin. Sin embargo, Schumacher no cree que los cambios de neumáticos en carrera sean suficientes para devolver a Ferrari a lo más alto del podio, sino que el equipo tendrá que centrarse más en su propio rendimiento y no en el de un colaborador técnico como Bridgestone.
Los dos días de pruebas que completó Michael en Jerez fueron muy positivos para que el alemán comprobara que todo el equipo trabaja en la misma dirección. "Se ha estado trabajando muy duro durante el invierno, en la fábrica, el equipo de pruebas, todo el personal de Bridgestone y del resto de nuestro colaboradores, y eso ha dado sus frutos en forma de progresos. Me gustaría darles las gracias a todos por ello, ya que la actitud de cada uno es algo que no puede darse por garantizado, sobre todo después de una temporada tan complicada como la de este año. Pero en cambio en todos he visto el mismo espíritu combativo que yo tengo. Todos queremos lo mismo: jugar un papel mucho más importante en la lucha por el próximo título mundial."

