El piloto galo fue invitado de excepción de la Patrulla de Francia y voló más alto de lo que nunca lo haya podido hacer. Loeb ocupó esta vez un asiento de pasajero en uno de los nueve Alpha Jets que conforman la formación del ejército francés y durante una hora fue testigo y protagonista directo de las acrobacias de estos nueve cazas realizaron sobrevolando las localidades de Sainte BaumeMountain, Saint Tropez, Orange y Gap.