
Los coches, desarrollados por Oreca a instancia del Automobile Club de l'Ouest y que cuentan con un chasis monocasco movido por un motor V8 de procedencia Chevrolet que rinde algo más de 400cv, recibirán para la próxima temporada un nuevo kit, que llevará entre otras modificaciones una brida diferente a la actual, desarrollado por los ingenieros de Hugues de Chaunac para aumentar su competitividad. Según los cálculos de los responsables, los nuevos coches estarán en prestaciones por detrás de los LMP2, pero por delante de los GT2, por lo que sus tiempos por vuelta se supone que deberían estar en torno a los de un GT1.
Los Formula Le Mans estarán encuadrados dentro de una categoría al margen del resto de vehículos, con su podio exclusivo a final de carrera, siguiendo las directrices ya iniciadas por el IMSA para el American Le Mans Series, donde estos coches formarán la Le Mans Prototype Challenge, una fórmula más económica de introducción en el mundo de la resistencia con un prototipo.
En 2009 el vencedor del certamen ha sido el belga Nico Verdonck, con un coche mantenido por los especialistas de DAMS.

