El español Fernando Alonso (McLaren Mercedes), que mañana partirá desde el segundo puesto de la formación de salida del Gran Premio de los Estados Unidos de Fórmula Uno, declaró nada más acabar la sesión de clasificación que fue el más rápido durante todo el fin de semana menos en el momento decisivo.
Pregunta: ¿Ha sido la última una vuelta perfecta?
Respuesta: “Estamos siempre con las vueltas, sin son perfectas o no son perfectas. Las vueltas perfectas salen una vez cada tres años. Todos vamos al límite y se vemos los tiempos pocos han mejorado en la segunda vuelta. Aquí el efecto de la gasolina se nota poco y por tanto das una vuelta al límite en el primer intento con neumáticos nuevos, y para mejorarlo luego con el segundo juego tienes que hacer algo espectacular porque si no ya no sale. Por desgracia tenía la cámara on board en esa curva que se me ha ido el coche de detrás y todo el mundo ha pensado que fue allí donde perdí tiempo, pero no fue allí donde perdí una décima; fue dos curvas antes. Tengo el tiempo en el volante y al entrar en esa curva tenía una décima peor que mi tiempo anterior y salí con una décima y media peor, aun teniendo que contravolantear.
P.: ¿Cómo se te queda el cuerpo después de dominar todos los entrenamientos?
R.: “No salí pensando en hacer la pole, si te digo la verdad. Salí pensando en meterme en las dos primeras líneas y mañana hacer una buena salida.
Tampoco se me quedó ningún cuerpo extraño. La salida sé que es importante aquí y he hecho siempre buenas salidas, y mañana intentaré hacerlo otra vez. Salir en las dos primeras líneas era lo imprescindible. Después de dominar todo el fin de semana te gustaría estar en la 'pole', pero peor estaría si estuviese sexto o séptimo”.
P.: ¿Más cargado que Hamilton?
R.: “Vamos muy parecidos, pero siempre hay uno que va a parar más tarde que otro y mañana lo veremos.
P.: ¿Cómo ve la salida?
R.: “Voy a intentarlo. Indianápolis es un circuito muy propicio para ello donde la salida es muy ancha, la primera curva también es muy ancha, con varias líneas, con varias trazadas que son válidas todas. En la salida lo voy a intentar, pero todo depende de cómo salga el coche. A veces te quedas un poco, como en Canadá, que viene Heidfeld, que vienen los Ferrari, que sales un poco mal y es un poco más una salida defensiva. Si ves que sales bien y sales justo detrás del que ha salido primero pues es una salida más de ataque”.
P.: ¿Se aprovechan bien los rebufos?
R.: “La recta es larga. Si salimos los dos igual sólo cogiendo el rebufo tienes tiempo suficiente como para llegar pareado a la primera curva. Pero veremos mañana cómo está la parte sucia de la salida. En 2005 hubo un poco de diferencia porque la parte sucia estaba más sucia de lo normal, y el año pasado Massa salía segundo y se puso primero en la salida. O sea, que estaba bien. Ojalá que mañana esté también bien”.
P.: ¿El equipo va a permitir batalla en la primera curva?
R.: “Sí.”
P.: ¿Ha sido una lástima después de ser el más rápido en todo el fin de semana?
R.: "He sido el más rápido tanto en las dos sesiones libres del viernes como en la de hoy y las dos primeras rondas de la crono, pero me ha faltado serlo en el momento decisivo. Pero hay que ser positivos. Hemos logrado estar en la primera fila, que es muy importante. Además, después de mis buenos tiempos de todo el fin semana soy optimista para la carrera de mañana. Estoy confiado. El coche ha funcionado bien, con los dos tipos de neumáticos, he hecho buenos tiempos y creo que mañana podemos hacerlo realmente bien".
P.: ¿Tiene algún significado tirarte hacia el muro de dentro al finalizar la vuelta?
R.: “Sabía que estaba segundo y como en el volante veía que iba una o dos décima peor que mi anterior vuelta, supe que no iba a hacer la pole y fui a limpiar la parte por la que voy a salir”.
P.: ¿Los Ferrari seguirán siendo enemigos?
R.: “Ferrari va bien. Massa está una décima y poco por detrás de mí, o dos décimas. Pero he visto los sectores ahora y en el segundo sector ha perdido casi tres décimas respecto a su primer intento, o sea que si hubiese repetido sólo ese sector ahora estaría casi en la pole. Creo que van rápido pero hoy no han tenido un buen día”.
P.: ¿Hamilton pone más carga (aerodinámica) que tú?
R.: “No creo.”
Alonso: “Voy a intentarlo en la salida”
Después de dominar todas las sesiones del fin de semana, Fernando Alonso se quedó de nuevo a las puertas de la pole en el GP de Estados Unidos. Todos los indicios hablan de una mayor carga de combustible por parte del ovetense, que fue el más veloz en la segunda parte de la calificación, la que se realiza a igualdad de peso entre todos los pilotos. En ella el español era décima y media más rápido que Hamilton. Sin embargo, en la tanda final, su compañero británico se colocó sin demasiados problemas décima y media por delante. Es su segunda pole consecutiva.
Hubo un intento postrero en el que el ovetense se dejó ir al ver que no hacía la pole e intentó limpiar su sitio en la salida. Al final, Hamilton se abrazó eufórico a su padre y presumió con una enorme sonrisa delante de Massa, tercero, y de Fernando, de esa primera plaza en la parrilla. La carrera es hoy y el bicampeón tiene la mejor estrategia para ganar, parará más tarde. Sobre todo porque el piloto número uno ha dominado todas las tandas del fin de semana menos una. Aquí el peso no es muy importante, cada diez kilos equivalen a dos décimas de hándicap. Además, Lewis puso a punto un coche más agresivo para la calificación y eso podría perjudicar el desgaste de sus neumáticos en carrera.
El ritmo no es posible copiarlo después de ver la telemetría, por eso Alonso debería no intentar frente a Hamilton una salida a la desesperada como la de Montreal. Las dos primeras curvas de Indianápolis siempre proporcionan, eso sí, salidas electrizantes. Permiten entrar por fuera en la primera y tener el lado bueno, el de dentro, en la segunda, y el bicampeón ya hizo en 2004 en esta pista, la mejor salida de su vida, de la novena a la tercera posición.
Esta vez tampoco será conservador porque en ese caso el peligro se llama Massa, que sale por la parte limpia de la pista. Heidfeld, quinto en parrilla, también es un tiro y puede sumarse a la fiesta en esa apasionante frenada. De Raikkonen, ni hablamos, muy poca gente apostaría su dinero a que vaya a salir bien. Salvo en Australia, ha sido un desastre en los primeros metros toda la temporada. Entre Ferrari, que tampoco está para tirar cohetes (a dos décimas de la mejor Flecha de Plata), y BMW la igualdad es máxima y van más largos de gasolina que los McLaren Mercedes.
En Estados Unidos ya han surgido las inevitables, aunque precipitadas, comparaciones de Hamilton con Tiger Woods. Se le coloca al mismo nivel, como el hombre de raza negra que domina un deporte de blancos. Tiger, que es un buen aficionado a la F-1, dio su opinión desde el US Open de golf: "Estoy muy interesado en ver cómo lo hace Lewis en nuestro gran premio. He seguido sus evoluciones atentamente y su victoria en Canadá fue genial. Sin duda, es uno de los mayores talentos del deporte en los últimos años. Pero no sólo me gusta en la pista, me impresiona cómo se mueve fuera, tiene todas las condiciones para ser un tremendo modelo para los aficionados".
A Hamilton le llegaron a preguntar tras los entrenamientos sobre si creía que sus similitudes con Tiger podían beneficiar a su imagen en Estados Unidos y a la F-1, y Lewis, por suerte, no hizo mucho caso: "El golf poco tiene que ver con nuestro deporte. Yo haré todo lo que pueda para mejorar la imagen de la F-1, pero no creo que tenga mucho que ver con eso". En el fondo, calificar a alguien por su color de piel es la forma más deleznable de racismo.
Hubo un intento postrero en el que el ovetense se dejó ir al ver que no hacía la pole e intentó limpiar su sitio en la salida. Al final, Hamilton se abrazó eufórico a su padre y presumió con una enorme sonrisa delante de Massa, tercero, y de Fernando, de esa primera plaza en la parrilla. La carrera es hoy y el bicampeón tiene la mejor estrategia para ganar, parará más tarde. Sobre todo porque el piloto número uno ha dominado todas las tandas del fin de semana menos una. Aquí el peso no es muy importante, cada diez kilos equivalen a dos décimas de hándicap. Además, Lewis puso a punto un coche más agresivo para la calificación y eso podría perjudicar el desgaste de sus neumáticos en carrera.
El ritmo no es posible copiarlo después de ver la telemetría, por eso Alonso debería no intentar frente a Hamilton una salida a la desesperada como la de Montreal. Las dos primeras curvas de Indianápolis siempre proporcionan, eso sí, salidas electrizantes. Permiten entrar por fuera en la primera y tener el lado bueno, el de dentro, en la segunda, y el bicampeón ya hizo en 2004 en esta pista, la mejor salida de su vida, de la novena a la tercera posición.
Esta vez tampoco será conservador porque en ese caso el peligro se llama Massa, que sale por la parte limpia de la pista. Heidfeld, quinto en parrilla, también es un tiro y puede sumarse a la fiesta en esa apasionante frenada. De Raikkonen, ni hablamos, muy poca gente apostaría su dinero a que vaya a salir bien. Salvo en Australia, ha sido un desastre en los primeros metros toda la temporada. Entre Ferrari, que tampoco está para tirar cohetes (a dos décimas de la mejor Flecha de Plata), y BMW la igualdad es máxima y van más largos de gasolina que los McLaren Mercedes.
En Estados Unidos ya han surgido las inevitables, aunque precipitadas, comparaciones de Hamilton con Tiger Woods. Se le coloca al mismo nivel, como el hombre de raza negra que domina un deporte de blancos. Tiger, que es un buen aficionado a la F-1, dio su opinión desde el US Open de golf: "Estoy muy interesado en ver cómo lo hace Lewis en nuestro gran premio. He seguido sus evoluciones atentamente y su victoria en Canadá fue genial. Sin duda, es uno de los mayores talentos del deporte en los últimos años. Pero no sólo me gusta en la pista, me impresiona cómo se mueve fuera, tiene todas las condiciones para ser un tremendo modelo para los aficionados".
A Hamilton le llegaron a preguntar tras los entrenamientos sobre si creía que sus similitudes con Tiger podían beneficiar a su imagen en Estados Unidos y a la F-1, y Lewis, por suerte, no hizo mucho caso: "El golf poco tiene que ver con nuestro deporte. Yo haré todo lo que pueda para mejorar la imagen de la F-1, pero no creo que tenga mucho que ver con eso". En el fondo, calificar a alguien por su color de piel es la forma más deleznable de racismo.
