En 1991, el equipo Williams-Renault volvía a estar entre los primeros y su gran rendimiento le situó como claro favorito el siguiente año. Esta vez, la escudería Anglo-Francesa no cometió errores y conquistó los dos títulos mundiales.
En la temporada 92, los Williams-Renault se alzaron con los títulos mundiales de Constructores y Pilotos, rompiendo la buena racha de McLaren, que hasta ese momento llevaba 4 años consecutivos ganado el campeonato de marcas.
El arma mortal, el FW14B, diseñado por Adrian Newey e impulsado por el motor RS4, una versión modificada y mejorada del RS3. Manteniendo en general las mismas características que su antecesor (la altura de la cabeza del cilindro seguía siendo de 411 mm para conseguir un bajo centro de gravedad) estaba provisto de una nueva cabeza de cilindro y un sistema de distribución optimizado que permitía poner el motor a mayores revoluciones. Ese año Nigel Mansell no tuvo piedad. Al volante del poderoso auto azul y amarillo de Renault, se convirtió en el rey de la pista y no dejó opción a sus rivales.
Comenzó la temporada imbatible, ganando las 5 primeras carreras (Sudáfrica, Méjico, Brasil, españa y San Marino). En cuatro de ellas, la escudería consiguió doblete, gracias al tándem Mansell-Patrese. Estos éxitos marcaron la pauta de lo que sería el resto de la temporada con claro dominio de los coches salidos de la pequeña fábrica de Didcot, Oxfordshire.
Después de un segundo puesto en Mónaco (por detrás de Senna) y un retiro en Canadá, Nigel se alzaba con una nueva serie de victorias (incluyendo dos dobletes más en Francia e Inglaterra) llevándose el título de pilotos después de un segundo puesto en Hungría. En Spa, los 2 Williams-Renault terminaron en la segunda y tercera posiciones consiguiendo también para su equipo el título de constructores. El balance de McLaren esa temporada, 5 victorias gracias a Senna (3) y a Berger (2).
Nigel acabó el año registrando un nuevo record de número de victorias en una misma temporada (9, contando su victoria en Portugal). Sumó un total de 108 puntos, casi el doble de puntos que su compañero de equipo, Ricardo Patrese (56). En la tercera posición del campeonato, un jovencísimo piloto que pronto se convertiría en toda una leyenda de la F1: Michael Schumacher.
La noticia bomba llegó en Monza, cuando Nigel Mansell anunció su retiro de la Fórmula 1. La razón fue la falta de acuerdo entre el piloto y Frank Williams. Le sustituyó el 3 veces Campeón del Mundo, Alain Prost, que en 1993 cubrió de éxito y gloria a su equipo.


