Interesantisima la columna.PRIMERA FILA
Luis Castrillo | [email protected]
Periodista
El colega Jairo Villegas tuvo la gentileza de invitarme a pronunciar unas palabras en un curso de extensión dedicado al tema del “Mercadeo de las Disciplinas Deportivas No Tradicionales” en un centro de estudios universitarios.
Quienes hemos trabajado de manera independiente en asesorías para organizaciones y competidores más allá del mundillo futbolístico, casi siempre topamos con una maraña de mitos, desconocimiento total de la realidad de una sala de redacción y un rosario infinito de tonterías que confabulan contra el posicionamiento mediático de las nuevas disciplinas.
Es común encontrarse con dirigentes que consideran – ¡Y hasta exigen!– que cada acto institucional se convierta en una primicia digna de portada. Otros tienen el tupé de pedir que el periodista haga las veces de propagandista de sus negocios personales como aquel que una vez pidió “apoyo” para promocionar la apertura de una simple tienda.
Los gustos y preferencias del público que consume noticias deportivas se han transformado significativamente en los últimos 20 años. Es claro que ahora tenemos mayor diversidad de gentes cuyas aficiones desbordan la tradicional cobertura del “deporte rey”.
Pero temo que el posicionamiento mediático de las nuevas disciplinas que atraen a cientos de ticos tenga el enemigo adentro. En dos platos: mucha de las barreras para lograr una mayor difusión tiene una relación directa con una ausencia casi total de estrategias de comunicación con un mínimo de calidad.
En muchos casos abundan yerros fatales como la distribución de informaciones que carecen de interés para los medios y que, casi siempre, representan nada más que publicidad disfrazada de noticias o la omisión de resultados al final de una intensa jornada de competencias.
Todos aquellos que laboran en asociaciones o federaciones de los deportes que a diario rivalizan con el futbol por el espacio en las secciones deportivas, tienen que dejar de lado la teoría del pobrecito y la dañina creencia de que atraerán la atención de los medios con ruegos y lamentos.
La tarea es compleja, pero si hay informaciones interesantes, fotos de calidad y una capacidad de reacción adecuada a las peticiones de la prensa se habrá ganado un buen terreno.
Si se logra que otros deportes ganen en difusión también se ayudará a que esas disciplinas mejoren su crecimiento.
Primero. Porque viene a reafirmar que nuestro sentir de que los deportes no tradicionales (en nuestro caso motores), vienen cobrando fuerza y que el apetito de los lectoras ya se esta diversificando, no es erróneo.
Segundo. Porque en medio de esta escuela por la que competidores, organizadores y reporteros venimos pasando en proyección de nuestras disciplinas, muchos lamentablemente sí se equivocan. Se equivocan cuando creen que la prensa deberia, de la noche a la mañana, voltear su mirada a tooodos los deportes no tradicionales. No señores, se voltea la mirada hacia la calidad y por eso los motores, felizmente, ya han captado esas miradas. Pero especialemente se equivocan quienes creen que la prensa sirve únicamente para mantener contento al patrocinador. Si bien hay estrategias de proyección en la que se ven beneficiados, no quiere decir que se deba perder la escencia de una cobertura profesional de la competencia.
Y tercero: Pero en esto discrepo con el autor. (Si no es que mal entendí su párrafo). No es cierto que para obtener esa cobertura las organizaciones o voceros debamos cumplir con las exigencias de la prensa. Debemos cumplir con la exigencias del público y concluir eventos de calidad. Pero la buena foto , la toma impresionante o el enfoque interesante; el espiritu investigativo y el lograr hacer que el lector, televidente o radioescucha se deleite con un exquisito trabajo, no le corresponde a la organización, esa es tarea del periodista. No comprendo aún, a aquellos colegas a los que hay que "hacerles la tarea" para que publiquen, porque como bien lo dice el autor de esta nota, no es con ruegos y con lamentaciones que se debe obtener la cobertura.
Mi humilde opinión...


