Construido en 1950 por un grupo de entusiastas de la velocidad, el famoso circuito del pequeño país (principado) de San Marino era básicamente una serie de carreteras que unían a las ya existentes. Tuvieron que esperar hasta 1954 para poder celebrar la primera carrera. Ya en 1956, con la muerte de Dino Ferrari, el circuito se renombró y la Scudería decidió aportar bastante dinero para convertirlo en un circuito permanente. La pista tomó su nombre definitivo cuando Enzo Ferrari murió hace unos años.
La primera carrera oficial y puntuable que se celebró en este trazado se remonta a 1980, cuando albergó el Gran Premio de Italia. A partir de 1981, albergó el Gran Premio de San Marino.
El circuito de Imola, de 4933 metros de longitud, ha sufrido bastantes cambios a lo largo de su vida, siendo los más importantes los hechos a partir de 1994, donde los tremendos accidentes de Barrichello, Pedro Lamy y las muertes de Senna y Ratzenberger hicieron remodelar buena parte del trazado.
La curva más famosa, Tamburello, "la recta curva", donde pereció Ayrton Senna y donde tuvo lugar el violentísimo accidente de Gerard Berger años antes, fue cambiada y hoy día es una chicane que se toma en 2ª velocidad.

El próximo Domingo se completarán 62 vueltas a esta pista de 17 curvas, recorriendo un total de 305.609 kilómetros. El récord de vuelta lo posee Michael Schumacher, con 1.20.411, conseguido en 2004.



























